Padre Rico, Padre Pobre
de Robert T. Kiyosaki
Dos padres, dos mentalidades: uno trabaja por dinero; el otro hace que el dinero trabaje para él.
5 ideas clave
Los activos te alimentan; los pasivos te comen
La prueba más simple del libro: si mete dinero en tu bolsillo, es un activo; si lo saca, es un pasivo, lo llame como lo llame el banco.
Tu casa puede no ser un activo
La vivienda en la que vives cuesta hipoteca, impuestos y reparaciones cada mes. Puede ser buena decisión, pero no te paga.
Ocúpate de tu propio negocio
Conserva tu empleo, pero construye aparte una columna de activos. Tu profesión y tu negocio son cosas distintas.
Trabaja para aprender, no solo para ganar
Los primeros empleos son matrícula. Vender, comunicar y entender cuentas rinde más tiempo que cualquier sueldo.
El miedo mantiene a la gente en la rueda
Cada aumento trae más gasto, no más libertad. Ver ese ciclo es el primer paso para salir de él.
Para quién es
Quien empieza su primer trabajo, o quien gana más que antes pero no ahorra más.
Pruébalo esta semana
Durante un mes, divide todo lo que tienes en dos columnas: lo que mete dinero y lo que lo saca. La segunda suele sorprender.